SEPARACIÓN Y DIVORCIO

Previo a un juicio, ante la falta de acuerdos, cambios de circunstancias, aspectos no previstos en el convenio regulador, insatisfacción de ambos cónyuges tras una sentencia, etc.

La MEDIACIÓN FAMILIAR constituye un proceso prejudicial, por lo que NO requiere de la participación de Abogados, Procuradores ni Jueces. Nuestros mediadores no son abogados, aunque evidentemente, contamos con profesionales de esta naturaleza entre los miembros de nuestro equipo como no podía faltar en una entidad como la nuestra.

Nuestros mediadores son Psicólogos o Psicopedagogos especializados en Mediación Familiar. Este enfoque, cada vez más seguido por otras entidades que intervienen en mediación familiar, es el más apropiado desde un punto de vista pragmático. El Mediador no abogado, no acudirá a la legislación (aunque no permitirá que ésta se vea comprometida) sino que se acercará a aspectos lógicos, esenciales 

En el caso de una mediación previa al proceso judicial, dejaremos solucionados los aspectos relacionados con:

  • Reparto de intereses y dividendos de posibles cuentas bancarias, acciones, participaciones, etc.
  • Cualquier tipo de ingreso.
  • Participaciones sociales, derechos y venta de activos.
  • Rentas de bienes inmuebles.
  • Habitabilidad de la vivienda familiar.
  • Hijos:
    • Pago de sus gastos escolares.
    • Gestión y trámites burocráticos.
    • Gastos sanitarios
    • Ropa
    • Alimentación
    • Custodia
    • Domicilio
    • Transporte
    • Mantenimiento de la casa familiar
    • Regalos y otros extras
    • Etcétera

La mediación familiar es una herramienta muy poderosa para ayudar a resolver muchas de las situaciones conflictivas que puedan ocasionarse en su proceso de separación y/o divorcio sin que se haga necesaria la intervención de Abogados, Procuradores, o Jueces.

La aceptación del mediador como tercera persona, imparcial, desinteresado y que actúa de manera objetiva es esencial para poder llevar a cabo un proceso de mediación. A partir de aquí, nos dedicaremos a construir. La pareja ha puesto fin a su relación, pero siguen siendo padres y, sus hijos, siéndolo. Reajustaremos vuestros roles, vuestra relación como padres y con ello, lograremos que los hijos no salgan perjudicados y tengan la posibilidad de mantener una relación sana con el padre y con la madre.

Si quiere interesarse por el proceso, llámenos. Por lo general solemos necesitar entre 3 y 6 sesiones para dejarlo todo cerrado. Ahorre en tiempo, gastos y dolores de cabeza innecesarios y acceda a un programa de mediación familiar.